Es un trabajo en el que vierto unos pensamientos
de Charles Chaplin sobre varios conceptos de moda actualmente como la autoestima,
el conocimiento, autenticidad, madurez, etc. Realizado en formato PPS
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domingo, 3 de marzo de 2013
Pensamientos y definiciones. 1ª Edición en NABUENSA y MediaFire
http://www.mediafire.com/?4522789o94v74pk
sábado, 23 de febrero de 2013
Pensamientos y edad. 1ª Edición en NABUENSA y MediaFire
http://www.mediafire.com/download/8fq8g4ap5bf5oiv/Pensamientos+y+edad.pps#
Es un trabajo en formato PPS en el que vierto unos pensamientos
muy atrevidos y que nadie se atreve a decir sobre cómo deseo comportarme durante
el tiempo que me resta de ir montado en el tren de la vida
domingo, 10 de febrero de 2013
Cuentos de mi abuelo (LA PELOTA DE TRAPO) 1ª Edición en NABAUENSA directamente
Cuentos de mi abuelo (serie)
LA PELOTA DE TRAPO (Título)
...
Me cogió de la mano y empezamos a pasear. Mientras paseábamos, mi abuelo me iba
mostrando la Naturaleza a la vez que trataba de enseñarme aquellas cosas que
eran buenas para los hombres y las que no lo eran tanto. Bueno, hoy diríamos
que trataba de enseñarme todo lo referente al Medio Ambiente. En sus tiempos,
no sabían nada del Medio Ambiente.
-
Abuelo -le dije- estoy muy fatigado y quiero descansar. Si
seguimos así, lograrás aburrirme y no vendré más contigo.
-
Está bien, -me contestó él
-. Te voy a hacer una proposición pero
me tienes que guardar el secreto de lo que vamos a vivir.
Mi abuelo era un hombre que trataba de llamar mi
atención. No sé con qué motivo ni lo que pretendía con ello. Lo que sí sé
deciros es que lo conseguía. En esta ocasión y, cuando yo le había prometido no
decir ni mus a nadie, él blandiendo el bastón sobre el que se apoyaba, hizo
como si llamase a alguien. Enseguida apareció un águila que se posó delante de
nosotros. Montamos sobre sus alas y volamos bajo un cielo azul salpicado de
grandes manchas rojas por la parte de poniente. Mi abuelo sabía
predecir el tiempo que iba a hacer con sólo observar las puestas del
sol. Cerré los ojos para no marearme y colocados sobre las alas del águila,
cada vez volábamos más alto, más alto, más alto... De repente, hizo mi abuelo
una señal y el águila fue descendiendo poco a poco hasta cerner sobre una
pequeña plaza del pueblo.
No pude creer lo que mi abuelo me describía pues yo
seguía con los ojos cerrados. Espero que me creáis lo que os voy a contar. En
una plazuela del pueblecito había como una docena de chavales con trapos viejos
e hilos deshilachados en sus manos. De pronto, el que hacía de cabecilla empezó
a recoger de los demás los trapos y comenzó a enrollarlos dándoles la forma de
una esfera. Cada uno aportaba el trapo que le había sustraído a su madre de la
cesta que ella tenía con trapos viejos para remendar algún pantalón si llegaba
la ocasión.
Cuando estuvo la esfera terminada, la envolvieron
con los hilos muy apretada y ¡¡¡a jugar al balón!!! Cada uno de ellos procuraba
tocar aquella pelota de trapo lo mejor que sabía. Sin embargo, de vez en
cuando, algún que otro chaval se quejaba a la vez que se cogía los dedos de los
pies.
La pelota era una verdadera fantasía. En ella
sobresalían los colorines de los trapos, la irregularidad de su forma, la
endeblez de los hilos, la escuchimicez de su tamaño. Bueno, no quiero contaros
la de veces que tocaban el suelo en los intentos por darle a la pelota.
Sin embargo, los niños se lo pasaban pipa. ¿Y para
qué digo pipa? Esta frase no existía entre ellos. Esta palabra es nuestra y no
se usaba entre los niños cuyas hazañas me contaba mi abuelo. Cuando aquellos
niños volvían a sus casas comentaban entre sí que se lo habían pasado cojonudo.
-
Abuelo -me parece que estás
viendo visiones- le dije. ¿Es cierto que esos niños de la plaza están jugando
al balón con una pelota de trapo?
-
Mi abuelo me pasó la mano por la cara, desde la frente a la barba, y
me dijo:
-
Horacio, sigue soñando.
Por
Victorio Navarro Vigueras
Viejo,
calvo y loco maestro
Pensamientos (La vida, el mar y la canción). 1ª Edición en NABUENSA y MediaFire
http://www.mediafire.com/?z4ljdt205ac2ekx#!
Son unas vistas de olas por dentro de la mismas acompañadas de unos pensamientos
y una música propicia hechos en formato PPS
martes, 22 de enero de 2013
Pensamientos (Botiquín de emergencia). 1ª Edición en NABUENSA y MediaFire
http://www.mediafire.com/?lsiwc1gfvxtbrsw#!
Es una reflexión en voz alta en la que trato de plasmar alguno de mis pensamientos
de andar por casa. En formato PPS
domingo, 13 de enero de 2013
Guerra (frases con rostro). 1ª Edición en NABUENSA y MediaFire
http://www.mediafire.com/?qsnihh8u66bytnn#!
Es un trabajo en el que vierto frases de personajes históricos y famosos con
alguna de sus frases en torno a la guerra. Realizado en formato PPS
martes, 1 de enero de 2013
Cuentos de mi abuelo (A LA DIANA CON JOPOS DE CAÑA). 1ª Edición en NABUENSA directamente
Cuentos de mi abuelo (Serie)
A
En una tarde otoñal, como
tantas, acudí a casa de mi abuelo para que diera el consabido paseo a fin de quemar azúcar.
Estábamos cerca de la Navidad y nos enzarzamos en el tema de las cosas antiguas
y las de ahora. Yo, muy enamorado de los adelantos científicos actuales, me
puse a ponderar el ordenador, el teléfono móvil, la tableta, el IPhone y tantos
otros. Mi abuelo, en cambio, más sabio, prudente y concreto hizo referencia a
los juegos de su época. En concreto me citó el tino que tenían los niños de su
tiempo usando las cosas más sencillas como era el jopo de la caña común. En tal
disputa, mi abuelo intervino y me dijo:
A LA DIANA CON JOPOS DE CAÑA (título)
En una tarde otoñal, como
tantas, acudí a casa de mi abuelo para que diera el consabido paseo a fin de quemar azúcar.
Estábamos cerca de la Navidad y nos enzarzamos en el tema de las cosas antiguas
y las de ahora. Yo, muy enamorado de los adelantos científicos actuales, me
puse a ponderar el ordenador, el teléfono móvil, la tableta, el IPhone y tantos
otros. Mi abuelo, en cambio, más sabio, prudente y concreto hizo referencia a
los juegos de su época. En concreto me citó el tino que tenían los niños de su
tiempo usando las cosas más sencillas como era el jopo de la caña común. En tal
disputa, mi abuelo intervino y me dijo:
- Horacio, en mi época éramos
capaces de dar en la diana a diez metros de distancia tirando bolas de barro
mediante un jopo y para que veas que es cierto lo que estoy diciendo, prepárate
que vamos a verlo. Esa tarde caminábamos por unos terrenos más bien húmedos en
donde había muy buenos cañaverales. Se acercó a uno, cortó la copa de una caña,
la blandió y me dijo:
Horario, monta que vas a ver
lo que jamás habías soñado con tus inventos modernos. Yo, siempre obediente a
las insinuaciones de mi viejo, me subí al jopo con él y… Surcábamos los cielos a la velocidad del rayo hasta que en
un momento dado vi que había unos niños como si estuviesen tocando una melodía
con unos tubitos en la boca. Entonces intervine y le dije:
- Abuelo, ¿Qué están haciendo
esos niños que parece como si estuviesen tocando una melodía o una canción?
Entonces mi sabio viejo me dijo:
- Horacio, esos niños están jugando A LA DIANA CON JOPOS DE CAÑA
Abuelo, le dije, si no te
explicas mejor no entiendo ni mus. No sé lo que es un jopo, ni una diana, ni
una caña salvo las de cerveza que se toma mi padre antes de comer.
Pues mira mengajo, me respondió, un jopo es el
extremo superior de las cañas que nacen en las riberas de los ríos y que al
final del otoño echan la copa. A esa copa se le llama jopo porque es muy
parecido en la forma al rabo de las zorras.
¿En qué consistía el juego, le
pregunté? Entonces él, con la paciencia que le caracteriza conmigo, me explicó.
Mira mi pequeñajo, este era un juego
otoñal y, terminando el otoño, cortábamos el tramo final de una caña que estaba
hueco, hacíamos bolicas pequeñas de barro, las introducíamos en el jopo,
soplábamos con mucha fuerza hacia una diana previamente señalada y tirábamos.
Ganaba, como es lógico, quien más se acercaba al objetivo.
Entre la velocidad a la que
cabalgábamos sobre el jopo de la caña, el frío del otoño y el ambiente, mi ligereza
de ropa y el interés del tema, sentí un escalofrío y le dije:
- Abuelo, estoy tiritando de frío. ¿Por qué no nos
volvemos ya para casa?
Entonces él, siempre solícito a mis ruegos,
acurrucándome cariñosamente sobre su regazo me dijo:
- Horacio, ¿En qué pensabas pues te movías
estrepitosamente?
Post Data
Desde los años 60 del siglo XX hacia acá, los niños
han sustituido los jopos de las coñas por los bolígrafos “Vic” vacíos. Introducen en ellos
todo tipo de artilugios que hacen daño y tiran a los profesores cuando están
explicando sobre la pizarra
Por Victorio
Navarro Vigueras, viejo, calvo y loco maestro
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